miércoles, 25 de noviembre de 2020

Tema 2: el cómo, el cuándo y el cuánto

 

 

Metodología, nivel, competencias, objetivos...

El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) es un dosier en el que se reúnen estrategias, recomendaciones, resultados de investigaciones, deliberaciones y fines para encauzar la enseñanza de lenguas en un único sentido: una didáctica moderna, actualizada, bien pensada. La idea del MCER es, cuanto menos, interesante.

El enfoque el MCER me parece acertado, pues presenta un concepto real de lo que significa saber hablar un idioma, o, más bien, saber comunicarse. Actuar, mediar, gesticular, usar circunloquios y aclaraciones, saberse corregir, etc. son elementos de la comunicación que muy rara vez se incluyen en una clase de idiomas, pero que los seres humanos utilizamos incluso cuando hablamos nuestra lengua materna. Que el MCER tenga en cuenta toda esta miríada de elementos comunicativos es una señal positiva y alentadora, cuando menos, para los que nos dedicamos a la enseñanza. 

Otro acierto reside en las descripciones de las competencias de cada nivel, pues ayudan al profesor a presentar las actividades adecuadas a cada alumno, el famoso input+1 de la teoría de Krashen (1989). Si tenemos una referencia de qué debe saber hacer cada alumno según su nivel, podremos adaptar las actividades a sus necesidades, variando el grado de dificultad según convenga. Sí, es cierto que los niveles son casilleros sin límites definidos, así como lo son los descriptores, pero lo que intentan no es tanto acotar como ofrecer una base, un punto de partida para el docente desde el cual poder comenzar a trabajar. Se trata de una gran ayuda, ¿no es así?

Además, el documento unifica una visión. Aunque permite a cada profesor elegir el método y el ritmo de enseñanza, el MCER señala un objetivo común. A mí me reconforta pensar que, en Europa, profesores de idiomas en colegios y universidades, se sientan a planificar sus lecciones con el mismo concepto de aprender una lengua que el mío. Esto hace posible la colaboración a gran escala que se materializa en blogs como ProfedeELE o LaclasedeELE, en los cuales es palpable la influencia del MCER y que, por ser europeos, ofrecen recursos mucho más en sintonía con la realidad de nuestras aulas que los que encontramos, por ejemplo, en LaTESOL, de Estados Unidos, cuya valía es incuestionable, pero que se rige por un marco diferente, el de National Readiness Standards for the Teaching of Languages y, por lo tanto, más cercano a la realidad de la cultura estadounidense.

Pero, para mí, el mayor acierto del MCER es que incluye el tratamiento de la personalidad en el aula de lenguas. La personalidad define cómo aprendemos. Todo: mates y ciencias y música y arte. Pero, sobre todo, SOBRE TODO, una lengua. Ahora mismo existe un interés enorme por estudiar cómo afecta la personalidad del alumno a su modo de aprender, entender, interiorizar, comunicarse, usar estrategias y motivarse a la hora de estudiar una segunda lengua. Como botón de muestra tenemos los trabajos de Sarah Mercer, Zoltán Dörnyei, Sarah Benesch o Michalinos Zembylas. A su vez, los trabajos de Paula Golombeck y Karen Johnson exploran las emociones y motivaciones de los docentes de idiomas, así como la relación discente-docente, relacionando sus investigaciones con los aciertos y fracasos del aprendizaje de lenguas.

Podríamos incluso decir que la psicología aplicada a la enseñanza de lenguas es el tema estrella en investigación de su campo y el entendimiento que esta perspectiva multidisciplinar arroja sobre el mundo de la docencia ya está dando excelentes resultados. El propio método comunicativo es fruto de la aceptación del alumno como individuo, algo que el MCER recoge en sus consideraciones.

Sin embargo, es necesario mencionar también que, en su afán generalista, el MCER carece de fuerza propia.

Por ponerlo de otra manera, al MCER le falta algo de garra. Es como muy tibio todo, ¿no? Por ejemplo, si ya sabemos que hay metodologías que no funcionan, ¿qué nos impide decir las cosas claras? En realidad no se estaría impidiendo su uso en modo alguno, sino que quedase claro que el profesor que las use no se estaría rigiendo por los criterios consesuados del Consejo Europeo. 

En lo tocante al tema de la personalidad y la psicología aplicada, sucede lo mismo. La mera mención de estos temas es un avance, pero no una solución, pues no proponen ni cómo, ni cuándo, ni cuánto. Se nos pide que tengamos en cuenta la diversidad, pero no se nos da herramientas para hacerlo realidad.

En resumidas cuentas, el MCER me parece un documento valioso, en cuanto a que define criterios de evaluación de nivel, unifica objetivos y delimita conceptos básicos. Es un referente de apoyo sobre el que comenzar a trabajar. Sin embargo, es deliveradamente generalista y presenta ideas tan abstractas que la libre interpretación de las mismas puede generar el efecto contrario al que busca el dosier. Yo echo en falta argumentos más categóricos, o una apuesta firme, acompañada de ejemplos y materiales, que, sin dejar de ser una recomendación, me diese ideas para elaborar mis propias clases y, sobre todo, para descartar vías poco efectivas. 

Mientras tanto, seguimos avanzando...

Referencias:

MCER (PDF)

CERF Companion Volume (PDF) 

Blogs con información sobre el MCER:

Revista MarcoELE 

Revista de la Universidad de Salamanca 

Bibliografía:

Consejo de Europa (2001, ed. española, 2002). Marco común europeo de referencia para las lenguas:         aprendizaje, enseñanza, evaluación. Madrid: MEC y Anaya.

Krashen, S. (1989). "Language teaching technology: A low-tech view". Georgetown University round            table on languages and linguistics, 1989 ( pp. 393 – 407). Washington: Georgetown University              Press.

 

lunes, 23 de noviembre de 2020

For laughing and for thinking

Do you think English is difficult? Wait a second...

Let's watch this video, it may help you put things in perspective!

Diario da clase 1

 

Os comezos sempre son duros...

A miña primeira experiencia coas clases en liña está sendo un grande reto para mín. 

Para comenzar, estame a costar bastante pasar tanto tempo fronte ao ordenador, algo que non adoitaba facer nunca. 

Ademais, todas a plataformas coas que estamos traballando son novas e hai moitísimas! A maioría son doadas de utilizar, pois son bastante intuitivas. Porén, ao seren moitas, dame a impresión de que teño que comenzar unha e outra vez todos os días... Cómpre adoitarse axiña.

Na clase fixemos unha actividade con Kahoot!, unha páxina que ofrece a posibilidade de facer quizes e probas en liña, cunha interface de concurso da tele: moitas cores, musiquiña, tempo limitado... Eu comecei a traballar con Kahoot! cando daba clase nos Estados Unidos e deixei de usar a páxina polos comentarios negativos dalgúns dos meus alumnos. Alguén comentou na clase que Kahoot! fomenta moitísimo a competitividade e expón as debilidades do alumno. Eu en España penso que aínda non lle damos tanta importancia a cómo se sente o alumnado mentres está tomando a clase, pero abofé que nos Estados Unidos todo xira arredor diso. No máster que eu estudiei alá, cada materia tiña unha parte de psicoloxía. Cada materia! Así cheguei ata o tema da tese doctoral que estou a preparar: os profesores de idiomas con personalidade introvertida (é dicir: eu!).

Para os profesores e alumnos introvertidos, case todos os xogos, traballos e metodoloxías fánsenos costa arriba. Aprender un idioma é cousa de extrovertidos... pois, coma toda a estructura social, en realidade. Ser introvertido contémplase coma unha tara e na clase de idiomas isto queda patente. As novas tecnoloxías, en principio, ofrecen a posibilidade de agocharse detrás dunha pantalla, polo que poderían resultar unha solución. Por iso, entendo que cómpre adoitarse a elas e continuar aprendendo... é unha aprendizaxe para toda a vida! A importancia de que como profesores poidamos ofrecer aos alumnos clases innovadoras paréceme de primeira orde. Isto é así, non so para aproveitar as novas maneiras de ensino que esta tecnoloxía ofrece, senón pola importancia de que as clases sexan atractivas, para fomentar a interese do alumnado e motivalo a estudar.

Polo que a min respecta, quédame un bo cacho que aprender, pero de momento estou a atopar cousas moi interesantes. Por exemplo, as plataformas onde podemos atopar recursos, ideas, opinións e comentarios doutros docentes parécenme estupendas. Eu uso ProfedeELE.com, porque ata agora traballei principalmente como profesora de español-lingua-estranxeira. Para inglés, estou tirando moitísimo da BBC, que ten uns recursos incríbles e montones de vídeos, podcasts, leccións en liña... unha chea de cousas estupendas, e coa garantía da BBC!

Agardo saír moito máis segura das miñas habilidades tecnolóxicas deste mestrado, ainda que vaia ao meu ritmo, pouco a pouco. Polo momento, a última clase xa me axudou a descartar Kahoot! definitivamente... ou a usar a páxina de xeito diferente. Podería quizáis facer un quiz onde gañase o que dea a resposta máis incorrecta, para rirmos todos, e así ter unha entradilla para explicar algún concepto gramatical ou de vocabulario. Si, penso que se lle pode dar outra volta ao uso desta páxina...

Lecturas interesantes sobre o tema das emocións:

Blog de Sarah Mercer

Blog de Zoltán Dörnyei 

Estes investigadores son dous das referencias principais no mundo da psicoloxía na ensinanza de idiomas. Teñen un libro en colaboración (imaxe), aínda que candaseu, teñen publicados moitísimos outros libros e artigos sobre o tema das emocións, a psicoloxía, a adquisición da lingua e a motivación na aula de idiomas.

Libro no que colaboran Mercer e Dörnyei, os dous grandes referentes da psicoloxía na ensinanza de linguas
Páxinas con moitos recursos para profesores de idiomas:

Para ELE: ProfedeELE 

Para inglés: BBC Learning English